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Qué necesitas tener listo antes de que llegue la miniexcavadora

Acceso, suelo, instalaciones subterráneas y permisos: lo que hay que revisar antes de agendar una excavación para que la máquina no llegue a un terreno donde no puede trabajar.

· 4 min de lectura

La mayoría de las excavaciones que se caen no se caen por la máquina: se caen porque al llegar no se puede entrar, el suelo no aguanta, o nadie sabe por dónde pasa la cañería del agua. Todo eso se resuelve antes, y en diez minutos.

1. El acceso: ancho y alto

La máquina mide 90,3 centímetros de ancho con las orugas recogidas, así que un portón de 90 no sirve. Cuenta con 95 centímetros libres para tener holgura. Y ojo con el ancho útil, que casi nunca es el del portón: una maceta, el medidor o un auto estacionado a medio metro se comen la diferencia.

El alto cuenta igual, y es lo que más se olvida: 2,22 metros hasta el techo de protección. Un dintel bajo, un alero, una viga o un cable tendido la dejan fuera aunque el ancho dé. Mide el punto más bajo de todo el recorrido, no solo la entrada.

2. El suelo tiene que aguantar casi una tonelada

Va sobre orugas de goma, que reparten el peso y no rompen el pastelón ni el pasto como lo haría una máquina con orugas de acero. Pero 980 kilos siguen siendo 980 kilos: una losa delgada sobre vacío, una tapa de fosa o un terreno recién rellenado son un problema. Si tienes dudas de qué hay debajo, dilo antes.

3. Dónde pasa cada instalación enterrada

Esta es la parte importante, y la única que se pide por escrito. Antes de empezar hay que saber por dónde corren:

Si una instalación no está informada, o está en un lugar distinto del indicado, el daño no es responsabilidad del operador. No es letra chica: es la razón por la que se pide por escrito. Un plano viejo, una foto de cuando se hizo la obra o incluso un croquis a mano sirven más que la memoria.

4. Los permisos son del dueño del terreno

Los permisos municipales o de la comunidad, cuando el trabajo los necesite, corren por cuenta del cliente. Vale la pena preguntar en la municipalidad antes de agendar, sobre todo si la excavación toca la vereda o el antejardín.

5. Qué pasa con la tierra que sale

El retiro del material excavado no va incluido en el valor de la máquina. Si no tienes dónde dejarlo en el mismo terreno, hay que cotizarlo aparte como flete. Conviene decidirlo antes: una zanja de veinte metros genera más tierra de la que la gente calcula.

6. Seguridad durante la faena

Durante la operación nadie ajeno al trabajo puede estar dentro del radio de giro de la máquina. Si hay niños o mascotas en el patio, hay que poder dejarlos adentro las horas que dure. Si eso no se puede garantizar, la faena se detiene.

Lo que queda fuera

Los trabajos que requieren cálculo estructural, entibación o dirección técnica necesitan un profesional a cargo y quedan fuera del alcance de este servicio. Si tu proyecto es de ese tipo, mejor saberlo antes de agendar que el día de la faena.

¿Lo necesitas hecho?

Escríbeme y te digo el valor y la fecha antes de empezar.